Gestión de crisis (1)

La fábrica que los obreros desconocían

Este post trata sobre la  política de comunicación y de personal, de una importante fábrica del sector químico farmacéutico y las consecuencias  de esta política en una gestión de crisis.

La fábrica situada en una zona rural, verde y tranquila, comenzó a tener problemas laborales porque los obreros no recibían la motivación adecuada. Se les había acostumbrado a los incentivos económicos, pero nunca se fomentó en ellos el sentido de orgullo, ni se les hizo sentir importantes respecto a la labor que realizaban.

La situación  terminó en paro y huelgas  cuando la dirección desestimó sus reivindicaciones que eran bastante desproporcionadas. Querían cobrar más. La empresa los había acostumbrado a darles únicamente motivación económica.

A este panorama,  se sumaron los rumores de una posible contaminación ambiental. Toda esta situación, hizo generar una corriente de opinión sospechosa contra la empresa y, tanto los empleados como los medios y los habitantes de los pueblos comenzaron a emitir duras críticas y amenazas contra la empresa.  El problema que en un principio era interno  consecuencia de una ausencia de comunicación  por parte de la dirección, afectó al resto de públicos de la empresa.

La problemática y la solución de este caso que fue verídico lo abordaré en cuatro post: los trabajadores, los vecinos, la prensa y la solución. Por razones de confidencialidad han sido eliminados y modificados algunos datos para que no se pueda identificar a la compañía.

Los obreros de la fábrica

El departamento de Personal no daba abasto

En esta fábrica a pesar de sus 50 años de antigüedad, nunca se había realizado un estudio de clima interno, no había descripción de puestos y tampoco se realizaban entrevistas de desempeño.  Por política de empresa, el responsable de RRHH eran dos personas y su trabajo estaba centrado en control de absentismos, bajas, selección de personal y el pago de nóminas de 1000 trabajadores incluido el personal administrativo que eran unos 100 empleados. Los obreros recibían formación de  reciclaje respecto al puesto y la formación para el desempeño del puesto la impartían los encargados de planta.

Las áreas más fuertes eran I+D y ventas

La empresa de origen familiar había dedicado sus esfuerzos en cuidar el nivel de calidad. Así también, estaba haciendo grandes esfuerzos en potenciar las divisiones de Investigación y Desarrollo y de Ventas.

No tenían canales de comunicación

Los medios de comunicación eran las reuniones informativas, las comunicaciones con los jefes se basaban en órdenes de tipo técnico. Los obreros recibían información sobre la marcha de la empresa gracias a la labor del comité de empresa y los sindicatos. El comité de empresa pedía mejoras  económicas y mayores prestaciones sociales , sin embargo,  los ofrecimientos de la empresa eran insuficientes.

Convocaron paros y huelgas

El conflicto surgió  ante la negativa de la empresa de aceptar las demandas de los obreros. Esta ruptura llevó al comité a convocar  con éxito paros internos diarios dentro de la fábrica. La situación que se prolongo durante casi dos meses,  llevó a crear un clima de nerviosismo entre los obreros, lo que disminuyó su productividad e incluso llegaron a cometer muchas negligencias, aumentando los accidentes laborales.

Hay acusaciones mutuas y reproches 

El conjunto de los hechos llevó a un enfrentamiento entre la dirección y el comité, con acusaciones mutuas y búsqueda de culpables. A estos problemas internos, se unió la desconfianza pues circulaba el rumor que la empresa había perdido –por problemas de calidad- a un cliente importante y que por tanto, se vería en la necesidad de reducir personal. La amenaza de pérdidas de puestos de trabajo llevó al comité a convocar una huelga. Las paradas y huelgas afectarían sin duda, las relaciones comerciales contraídas por la empresa.

 Ocurre un accidente  por error involuntario

Los directivos recibían amenazas anónimas de incendiar las instalaciones. Un error humano de  un trabajador antiguo y cumplidor, hace que se produzca un vertido de varios miles de litros de un producto altamente contaminante.

El clima es de nerviosismo e inseguridad

Las alarmas se disparan; se genera un clima inseguridad y nerviosismo total. El comité utiliza estos accidentes como acusación de  falta de medidas de seguridad y de irresponsables. Los directivos acusan al comité de sabotaje. La falta de comunicación y los antecedentes de hermetismo, son  el agravante de este conflicto.

Temen por sus puestos de trabajo

 Los directivos no hicieron nada para dar su versión de los hechos y atajar rumores. Se negaron atender a la prensa que intentó cubrir esa noticia.

 La  cúpula directiva se cerró en sus planteamientos que,  habían sido los siguientes:

–  A los empleados  les interesa tener un trabajo y saber que pueden cobrar. El resto de información sobra.

–  Los empleados no son socios, son trabajadores.

– Si compartimos la información, ellos la malinterpretarán. Cuanto menos hablemos, mejor.

¿Para qué molestarse en dar comunicados oficiales, si no nos van a creer? 

Y los vecinos del pueblo ¿cómo reaccionaron? ¿Qué hicieron?  Sigue este caso en el siguiente post.

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leliazapata@talentosreunidos.com

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