Las personas, lo primero

Este post  trata de forma muy esquemática sobre la evolución del concepto del trabajador. Hace siglos  fue un factor más de la producción, hoy se les valora como personas y como ventaja competitiva cuyo talento aporta valor a la empresa. Propongo 5 acciones básicas para trabajar el compromiso empresarial.

“Nosotros pedimos trabajadores pero nos llegaron personas” (Max Frisch)

Landscape

¿Por qué hoy las personas son el activo más importante del negocio.? 

El valor y la importancia que se les concede hoy a las personas en la empresa es consecuencia de un proceso evolutivo en cuanto a la concepción del trabajador.

Así por ejemplo, si nos remitimos a la etapa de la revolución industrial (1750- 1820) que se inicia en Inglaterra  comprobamos que esta revolución generó una transformación económica, social y tecnológica en la historia de la humanidad.

Esta revolución acabó con siglos de trabajo manual.  Primero, fue decisiva la maquinaria para el trabajo industrial, después, la electricidad y finalmente, el petróleo como fuente de energía. (Chaves Palacio, Julián: 2004).

Sin embargo, el dato importante que quiero destacar de esta sociedad industrial  es la forma cómo se organizó el trabajo: con puestos fijos y definidos de acuerdo a un calendario de producción, con trabajadores poco cualificados, con carencias legislativas, con salarios bajos, con el objetivo prioritario de productividad, con autoritarismo: el patrón y el supervisor daban órdenes que debían cumplirse con rapidez; el trabajador era un sistema más de producción.

Hoy, gracias a la legislación, revolución tecnológica, globalización, entre otros acontecimientos la realidad es diferente. No hablamos de trabajadores, sino de colaboradores, se gestionan personas que aportan soluciones e ideas, no se gestionan puestos.

En la actual sociedad del conocimiento, se dice que el activo más importante de las empresas e instituciones son las personas.  Hablamos de personas, ellas son el motor y el eje del negocio, personas diferentes y únicas en carácter y personalidad, con motivaciones diferentes y con un potencial  intelectual único. Hoy hablamos de gestión del talento, motivación, creatividad, trabajo en equipo, de equipos de alto rendimiento. Hoy las personas-y no las máquinas-, son la ventaja competitiva que aportan valor a la empresa.

Personas y colaboración

5 acciones básicas para trabajar el compromiso empresarial

Si queremos conseguir que las personas se sientan comprometidas con el negocio los empresarios deberían ganar su compromiso “engagement” a través de cinco acciones básicas:

 Contar los cambios en el proyecto de empresa

La primera medida será buscar alianzas y el trabajo en proyectos conjuntos entre las áreas de RRHH y comunicación interna.

Ambas áreas trabajan con las audiencias internas y contribuyen a mejorar el clima de trabaja, aunque tienen una misión, objetivos y proyectos diferentes.

Así por ejemplo, RRHH realiza  evaluaciones de desempeño,  planes de carrera, planes de formación. Comunicación interna diseña acciones y proyectos de comunicación para integrar al personal.

Una actividad conjunta común, puede ser iniciar una campaña para contar los cambios en el negocio, recordar la misión, visión y los valores.

Escuchar

En segundo lugar, hay que  preguntar sobre los temas que afecten al colaborador, dejarlo que se exprese y  que opine sobre todo aquello que pueda afectar a su rendimiento, amparado por el anonimato, a través de un estudio periódico de clima laboral.

Diagnosticar

Después con un diagnóstico será necesario trabajar un plan de comunicación interna en base a las carencias y amenazas detectadas, a unos objetivos y en coherencia con el plan estratégico del negocio.

Ejecutar el plan.

En cuarto lugar, hay que ejecutar el plan con un seguimiento, involucrando a directivos y a todo el personal para fomentar el aporte y participación, ya que todos somos responsables de la buena comunicación interna

5 Evaluar.

Finalmente, hay que evaluar el impacto de las acciones desarrolladas para seguir mejorando.

En la práctica,  son pocas las empresas que desarrollan estas cinco acciones. Los estudios de comunicación interna demuestran que la mayor parte de entidades tiene un departamento de RRHH o bien, una Dirección de Personas,  con acciones muy concretas centradas en la mayoría de casos en: selección, acogida, formación, evaluación, retribución y despido de personal.

Lamentablemente, la gestión de la comunicación interna se deja al azar, en el mejor de los casos se realizan acciones esporádicas. Me pregunto, ¿es rentable este descuido? ¿Qué pierde la empresa o bien, qué deja de ganar la empresa que no comunica internamente, desde un plan?

Fuentes consultadas

La revolución industrial

Las personas el activo más importante pdf

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s